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¿A dónde ir y qué ver?
Tikal permaneció como un misterio durante siglos, tras haber sido abandonado abruptamente por los Mayas hace más de 1000 años y recubierto por una selva implacable. Sólo una leyenda sobrevivía entre los indígenas sobre una ciudad perdida, en donde sus ancestros habían alcanzado un alto desarrollo cultural. En 1848 la leyenda se desvaneció, dando paso a una era de excitantes descubrimientos. Se trató de un descubrimiento casual hecho por Ambrosio Tut, un “chiclero”. Él vió las cresterías de los templos en la distancia. Corrió a contarle a Modesto Méndez, el entonces Gobernador de la Provincia de Petén. Cuando llegaron al sitio los impresionantes templos, plazas abiertas y construcciones de varios niveles, en donde vivieron sacerdotes y reyes alguna vez, se encontraban frente al Gobernador Méndez y a Ambrosio Tut, quienes visitaron el sitio con un artista que grabó algunas de las esculturas de Tikal. Su descubrimiento fue publicado por la Academia de Ciencias de Berlín en 1853. Era sólo cuestión de unos años antes que los curiosos investigadores empezaran a viajar desde todos los confines del mundo para ver por sí mismos lo que ellos habían descubierto. Permítanos llevarle en un viaje a través del tiempo mientras exploramos el Parque Nacional Tikal. Luego de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Santa Elena le ofrecerán transporte al parque. Prepárese para un viaje de una hora aproximadamente y comience a orientarse. En cuanto usted ingrese al territorio del parque, usted podrá observar que el bosque se vuelve espeso y verde por todas partes. Su trasbordador lo dejará al principio de los senderos, a unos 18 kilómetros de la entrada del parque. Primero camine hacia la Ceiba gigante. La Ceiba era sagrada para los mayas, sus raíces señalan en la dirección de los cuatro puntos cardinales. Allí usted encontrará tres senderos. Tome el sendero del medio y continúe hasta encontrar una señal que dice Grupo F. El Grupo F era un lugar de mercado, y nos brinda una idea de cómo debió haber sido Tikal antes de la llegada de los exploradores y arqueólogos que llegaron después, pues sus estructuras se encuentran aún cubiertas por la densa selva. Continúe, y siga directamente a través de la plaza principal, pues concluiremos nuestro trayecto en este punto, completando un círculo. Más allá de la plaza está el Templo III. Éste es el único de los templos cuyo dintel todavía se encuentra en su lugar. Los dinteles eran los umbrales elegantes de las puertas del templo. En Tikal, los dinteles se tallaron en madera del árbol de chico zapote, que es sumamente dura, y es de donde se obtiene la resina con la cual se hace el chicle. Los mayas tallaron estos magníficos trozos de madera hace más de mil años, por lo que cada dintel es un tesoro auténtico. El dintel del Templo III puede apreciarse mejor con la luz de la mañana. Los otros dinteles fueron removidos de su sitio original en 1877, bajo la supervisión del botánico suizo Gustav Bernoulli, quien los llevó a Europa, al Museo Völkerkunde en Basilea, Suiza. Dos fragmentos del dintel del Templo I de Tikal fueron tomados con la autorización del Estado de Guatemala por el pionero y explorador inglés, Sir Alfred Percival Maudslay, y se encuentran actualmente en la bodega del Museo Británico en Londres. Frente al Templo III hay otra característica interesante.
Usted observará un altar delante de la estela, si se fija cuidadosamente
verá a un Dios de Nariz Larga que nos muestra una antigua ceremonia en el lado
inferior del lado izquierdo. Observe
el “petate” tallado al lado de éste, un símbolo de poder entre los Mayas,
cuyos reyes se sentaban en los tronos cubiertos
con estos “petates”. Verá dos senderos que empiezan desde la base del templo.
¿Ve el sendero que conduce hacia el Mundo Perdido?
Dejémoslo para más tarde, y continúe sobre la Calzada
Tozzer, que conecta los Templos III y IV.
Uno de sus atractivos principales es el Palacio de
los Murciélagos, también conocido como estructura 5C-13.
El Palacio de los Murciélagos es un palacio de dos niveles lleno de bóvedas
escalonadas y habitaciones interconectadas.
El espléndido edificio tiene bancos empotrados, camas y ventanas bajas
orientadas hacia el oeste desde algunos de los espacios interiores o
habitaciones. Usted probablemente deseará permanecer más tiempo allí
para respirar un poco del aire maravilloso de Tikal y prepararse para continuar
la emocionante caminata por el parque.
Unos pasos más le llevarán al Complejo N,
entre el Palacio de los Murciélagos y el Templo IV.
El Complejo N es uno de los siete complejos de pirámides
gemelas que se encuentran en Tikal.
Su recinto contiene reproducciones del Altar 5 y de la Estela 16, dos de
los monumentos más finos que sobrevivieran la exposición a los elementos
durante más de mil años. Los originales pueden apreciarse en el Centro
de Visitantes de Tikal. Usted
puede observar que el atuendo que pertenece al personaje de la estela es rico en
información ilustrada sobre la moda del Período Clásico.
Los jeroglíficos de la cinta circular alrededor del altar nos cuentan
sobre las tendencias ritualistas de la época. ¡Finalmente, estamos en el Templo
IV! El Templo IV es la estructura más alta de Tikal.
Este mide 72 metros de altura! Es un ascenso emocionante por escaleras de
madera y raíces. La crestería del templo no está cubierta, así que usted
podrá disfrutar de una magnífica vista y de los otros templos en el horizonte.
La selva parece extenderse en todas las direcciones, tan lejos como alcance a
ver. La
mayoría de las calzadas de la ciudad fueron
bautizadas con los nombres de los primeros pioneros y exploradores
que descubrieron o estudiaron Tikal. Por
ejemplo, Sir Arthur Percival Maudslay, a quién hemos mencionado anteriormente
en relación con el dintel del Templo I. Sus
dibujos y planos arquitectónicos de la Plaza Mayor
de Tikal fueron los primeros en realizarse.
Él también fue el responsable de remover los árboles que cubrían los
templos. Maudslay tomó las
primeras fotografías de Tikal, publicadas en Inglaterra en una famosa serie de
la época titulada Biología Centrali Americana. Maudslay
visitó Tikal dos veces, en 1881 y 1882. La
Calzada Maudslay conecta al Templo IV con los Complejos P
y M, y el Grupo H
en la zona norte. Ésta es
verdaderamente una de las mejores caminatas alrededor del parque.
Ambos lados de la Calzada están flanqueados por la selva, en dónde
usted podría descubrir algo de la fauna,
pero sólo si usted puede mantenerse muy callado.
Salvo el Templo IV, descubierto anteriormente, el Grupo Norte no fue
descubierto sino hasta el año de 1937, aunque se estima que se inició su
construcción alrededor del año 700. Este
complejo arquitectónico, y particularmente la estructura 3D-43, tiene los
cuartos interiores más grandes en Tikal, con paredes pintadas con grafittis
mayas. Usted podrá disfrutar de
otra vista impresionante de Tikal desde la estructura más alta del Complejo P
si se permite de nuevo el uso de una escalera vertical, esto si usted no tiene
temor a las alturas. El monumento mejor preservado de este complejo (la Estela
20 y su altar acompañante, el número 8) se encuentran juntos en un recinto
orientado hacia el norte, dentro del complejo.
El área completa es un lugar muy silencioso, perfecto para meditar y
recobrar energía antes de continuar con el resto de su excitante
aventura por el Parque Nacional Tikal. También la caminata desde el
Grupo Norte hacia la Plaza Mayor es muy excitante.
Primero descenderá por una cuesta inclinada y verá un asombroso
afloramiento rectangular tallado de piedra caliza, de grandes dimensiones,
protegido bajo un dosel de viníl amarillo.
Esta escultura probablemente fue un hito importante sobre la Calzada
Maya, que más tarde fue bautizada con el nombre de otro de los primeros
exploradores de Tikal: Teobert Mahler. Teobert Mahler, de nacionalidad alemana, trabajó para el
Museo Peabody de la Universidad de Harvard.
Produjo dibujos magníficos y fotografías extraordinarias.
Dibujó también un nuevo mapa del sitio, el cual nunca fue entregado,
debido a su celo profesional. El
museo se vió obligado a realizar un nuevo estudio para producir otro mapa.
Esta expedición estuvo a cargo de uno de los grandes mayanistas de todos
los tiempos, Alfred Tozzer. En
1911, el museo finalmente publicó un reporte conjunto de dos grandes figuras de
la arqueología maya: Merwin y Tozzer. La Calzada nombrada en
honor a Mahler es más estrecha que la Calzada Maudslay.
Le llevará directamente a un cruce de caminos.
Si toma la derecha podrá continuar hacia la Plaza
Este, justamente detrás del Templo I.
Hacia la izquierda, usted podrá salir del sitio si está muy cansado, y
puede ir a tomar un descanso antes de continuar. Si usted decidió doblar a la izquierda, usted encontrará el
Complejo Q, un complejo de pirámides gemelas que
cubre 5 acres de terreno. Un
ejemplo extraordinario de escultura Clásica puede apreciarse dentro del recinto
que se encuentra más allá del arco maya.
Es la Estela 22, en donde se rinde homenaje a un individuo cuya mano
parece estar esparciendo agua o maíz. Es
un ritual de sangre realizado por Chi’taam.
Su parafernelia real y el texto grabado contienen una descripción
detallada de este gobernante, su ascenso al trono, así como las fechas cuando
fue dedicado el complejo. Sobre el
Altar 10 puede observarse a un cautivo amarrado, quien pudo haber sido tomado
prisionero por Chi’taam. Sobre los bordes del altar hay otros individuos.
Ellos se muestran sentados sobre alfombrillas esparcidas esculpidas en
cada uno de los puntos cardinales. La
historia del Gobernante Chi’taam será compartida por la mayoría de guías
de turismo en este punto, pues es un pasaje notable de la historia de
los Mayas de Tikal. Después, usted podrá rastrear sus propios pasos al cruce
en la selva, en donde la Calzada Mahler se convierte en una cuesta empinada, que
le llevará a través de un sitio en donde hay una casa de descanso y en donde
los trabajadores de mantenimiento del parque se organizan para mantener el lugar
impecable, justo atrás de la Plaza Mayor de
Tikal. El personal del parque
trabajó durante años en la restauración del Templo I.
Ellos usaron el mismo material que los Mayas usaron hace mil años en su
construcción. Continuando
por el sendero, y ascendiendo hacia la plaza, a la derecha usted podrá observar
el campo de juego de pelota. A la
izquierda tendrá la Acrópolis Central
y el Palacio de Cinco Niveles. Ambos
son absolutamente perfectos para la observación de aves.
Intente encontrar una escalinata laterale, que le permite tener una vista desde
lo alto a través de un barranco que divide a la Acrópolis
Central y la Acrópolis del Sur. La
vista hacia el barranco y el ángulo de la luz durante la salida del sol y el
ocaso simplemente le hace uno de los mejores puntos para el avistamiento y la
fotografía de la avifauna de Tikal, y el Templo V en la distancia, hace un telón
de fondo extraordinario para las hermosas aves
del parque… La Plaza
Mayor es un gran lugar que merece dedicarle algún tiempo. Escale el Templo II y sea arqueólogo por un día...
inspeccione la gran máscara, se cree que perteneció al Dios de la Lluvia Chaac,
y descubra otra máscara dentro de un túnel de excavación entre las paredes de
la Acrópolis Norte. Las Nuevas interpretaciones dicen que es el Mítico Vucub
Caquix, un vanidoso Dios Guacamayo, quién reclamó que él era el Dios del sol!
¿Puede usted imaginar la grandeza de Tikal cuando todas las habitaciones
estuvieron ocupadas por sacerdotes sabios y guerreros valientes?
Aprecie las estelas y los altares, y escoja un sitio en donde pueda
sentarse y revisar su mapa o leer sus notas.
¡Si usted aún no tiene un impulso irresistible por empezar a aplaudir,
hágalo ahora! Si ve a algunos guías
en el parque aplaudiendo, no piense que están locos. Ellos están intentando
demostrar como funcionaba este antiguo amplificador acústico.
Los Mayas tenían todo esto muy bien pensado.
Podía oírse perfectamente a los altos sacerdotes durante las ceremonias
debido a la arquitectura adjunta a la plaza.
Incluso las escaleras laterales en el Templo II estaban diseñadas para
que los músicos reforzaran la atmósfera de las ceremonias de la plataforma
principal. Ahora, usted está listo para proseguir hacia el Mundo
Perdido. Mundo Perdido fue
construido antes de la Plaza Mayor.
Curiosamente, éste fue la última parte de Tikal en ser excavada. No se pierda de la Gran Pirámide del Mundo Perdido, es también
un sitio ideal para observar aves, ya sea que
tenga usted un telescopio o no. Sin
embargo, las personas que traen un zoom y un ángulo de 360 grados de observación,
justamente al nivel del dosel del bosque. Algunos pasos atrás está un fabuloso
lugar llamado”Plaza de los Siete Templos.” Otro sendero lo llevará desde Los Siete Templos hacia la Acrópolis
del Sur y el imponente Templo V,
actualmente bajo restauración. Manténgase en este sendero y llegará al Complejo
G, un extraordinario jardín mágico. Entre en el túnel misterioso,
cuyo significado es el de la boca de una serpiente.
Las largas incisiones sobre las paredes fueron hechas con el propósito
de coleccionar agua. Las
habitaciones interiores alojaron a una noble familia una vez. Usted puede accesar al Grupo G sobre la Calzada
Méndez. Esta lo
llevará al Templo VI o Templo de las Inscripciones.
Sin embargo, las inscripciones pueden apreciarse mejor temprano en la mañana,
así que usted decidirá si deja algo para después. Tikal es un símbolo
fabuloso para la aventura. Teniendo
un poco de información sobre lo que usted estará observando hará un mundo de
diferencia durante su visita. Pueden
comprarse libros guías en la entrada del parque y los hoteles
y restaurantes locales, así como con el personal del parque en la entrada o en
el Museo Sylvanus Morley.
La guía de Tikal de Michael Coe es popular así como es muy concisa e
incluye un mapa. Otros libros ofrecen más información sobre la historia maya,
vea nuestras recomendaciones bibliográficas y
sección del compras en tikalpark.com ó busque en el website para mayor
información. Si usted decide tener un guía turístico, asegúrese de que él o
ella estén altamente calificados en la materia y que puedan enriquecerlo de
información en lo que usted esté interesado. Tome suficiente agua, y aplíquese repelente y un buen par
de botas para escalar. Descubra Tikal y disfrute del centro ceremonial más
grande del Mundo maya. No olvide
visitar los museos.
El Museo Morley es un edificio pequeño, cerca del área de parqueo dónde
se guardan los objetos y cerámicos más valiosos de Tikal. En el Centro del
Visitantes hay otro museo que aloja las estelas de
Tikal. Es una buena idea quedarse en
Tikal una noche o incluso durante unos días para disfrutar totalmente
de este magnífico sitio. Hay tres
hoteles y un campamento dentro del parque, así como un buen número de
restaurantes y pequeños “comedores”. Si
usted tuviera tanta suerte como para visitar Tikal durante la luna llena, no
dude en pedir un permiso especial en la oficina de
la administración para visitar el parque durante la noche.
Esta se encuentra más allá del museo Morley.
Usted encontrará que la administración le ayudará con lo que necesite
para tener autorización. Ellos
pondrán un sello en el reverso de su ticket, el cual puede comprarse
diariamente en la entrada del parque o en una garita en la entrada de los
senderos. ½ Inicio ½ Info ½ Artes ½ Ciencias ½ Viajes ½ Mapa de Tikal ½ Escribenos ½ |